Las 10 Mejores Cremas o Tratamientos Para Irritación Del Glande

Esta infección o enfermedad de irritación se le llama balanitis,  la balanitis es la hinchazón (inflamación) de la cabeza del pene. La balanitis puede ser aguda, crónica (cuando dura más de unas semanas) o recurrente. Cuando se describe una enfermedad, los términos “aguda” y “crónica” se refieren a la duración de la enfermedad, no a la gravedad de la afección.

Síntomas

Los síntomas de la balanitis son los siguientes:

  • sarpullido rojo en la punta del pene (puede estar escamosa o ulcerada)
  • dolor en el pene
  • sensibilidad e hinchazón en la punta del pene
  • comezón y molestia
  • secreción o pus debajo del prepucio que puede tener olor desagradable
  • imposibilidad de retraer el prepucio

Si tienes alguno de estos síntomas, consulta a tu médico. Luego este lo mas posible es que te preguntará cuáles son tus síntomas y te examinará. También te hará preguntas sobre tu historia clínica.

Es posible que tome una muestra de la punta del pene. La muestra se enviará a un laboratorio para comprobar si existe una infección bacteriana.

La balanitis a veces puede indicar que tienes diabetes. Si tienes balanitis recurrente, es posible que tu médico de cabecera te pida que te hagas un análisis de sangre para comprobar si tienes diabetes. Es posible que también te solicite análisis para detectar infecciones de transmisión sexual.

Complicaciones de la Balanitis

Si normalmente puedes retraer el prepucio es posible que ya no puedas hacerlo. Esta afección se denomina fimosis, y es más probable que se produzca si los síntomas duran mucho tiempo (balanitis crónica) o si continúan reapareciendo (balanitis recurrente).

Además, la hinchazón de la punta del pene puede presionar la uretra (el conducto que lleva la orina desde la vejiga hasta el exterior del cuerpo a través del pene). La hinchazón puede causar dolor al orinar.

Posibles Causas de la Balanitis

Existen varias causas de la balanitis, incluidas las siguientes:

  • Dermatitis de contacto: algunas sustancias irritantes de la piel, como el jabón, el gel de baño o el látex de los condones pueden irritar la cabeza del pene y producir balanitis (balanitis de contacto-irritante).
  • Medicamentos: ciertos tipos de analgésicos, somníferos, laxantes y antibióticos pueden producir balanitis. Esto se denomina exantema fijo medicamentoso.
  • Infecciones: ciertas bacterias y hongos, como la Candida albicans, viven naturalmente debajo del prepucio. El calor, el estrés, la falta de higiene genital o incluso el uso de jabón para limpiar la zona genital pueden provocar un desequilibrio de los niveles ácidos y hacer que las bacterias crezcan más rápido de lo habitual. Esto puede producir balanitis (balanitis candidiásica).
  • Lesiones: los cortes o rasguños en la punta del pene o en el prepucio a veces pueden producir balanitis.
  • Liquen escleroso: es una enfermedad inflamatoria de la piel que afecta al prepucio. Puede endurecer el prepucio y dificultar su retracción sobre la cabeza del pene (fimosis) y producir balanitis.
  • Diabetes: las personas con diabetes son más susceptibles a las infecciones. Una infección debajo del prepucio puede producir balanitis.

Como Tratar la Balanitis

Entre las medidas generales para tratar la balanitis se incluyen lavar la zona con agua templada o con suero fisiológico un par de veces al día y evitar jabones u otras sustancias que puedan ser irritantes mientras exista inflamación del glande.

Y es que, con una adecuada higiene del pene se pueden evitar muchos casos de balanitis. Para ello es necesario realizar un lavado completo de éste, que incluya la retracción del prepucio para dejar al descubierto el glande, pudiendo así limpiarlo cómodamente. De este modo se evita el acúmulo de suciedad en el frenillo y en el glande. Posteriormente se secará la zona como se hace con el resto del cuerpo. No es bueno un lavado excesivo, pues favorece la aparición de irritación.

Si la causa de la balanitis es una enfermedad de transmisión sexual, se tienen que adoptar las recomendaciones básicas indicadas por el médico de atención primaria o el médico especialista para su caso concreto.

Por otro lado, en función de cual sea el agente causante de la balanitis, se iniciará un tratamiento específico u otro:

  • Tratamiento de la balanitis candidiásica: se trata cuando produce síntomas, siendo de elección antifúngicos como el Cotrimazol o el Miconazol. Dado que la tasa de infección en la pareja es bastante alta, se aconseja tratar también a ésta, sobre todo si presenta síntomas. En los casos de balanitis candidiásica recidivante, hay que descartar la presencia de enfermedades como diabetes mellitus o VIH.
  • Tratamiento de la balanitis por aerobios y anaerobios: el tratamiento de elección son los antibióticos, que se seleccionan en función del germen causal que se sospeche. Los más utilizados son la Eritromicina para los aerobios (gérmenes que utilizan oxígeno para realizar su metabolismo) y el Metronidazol o la Amoxicilina-Clavulánico para los anaerobios (gérmenes que no utilizan oxígeno para realizar su metabolismo).
  • Tratamiento de la balanitis por herpes: se utilizan fármacos antiherpéticos como el valaciclovir, el aciclovir o el famciclovir. Si existen recurrencias frecuentes o muy graves, se puede plantear mantener tratamiento supresor de mantenimiento durante un año, ya que disminuye el riesgo de que éstas aparezcan.
  • Tratamiento del liquen escleroso: el tratamiento de elección son los corticoides tópicos hasta conseguir la remisión de la lesión, para posteriormente ir reduciéndolos progresivamente. En ocasiones se mantiene tratamiento intermitente durante algún tiempo, para mantener la remisión. La realización de medidas más agresivas como la circuncisión u otras intervenciones quirúrgicas depende del grado de afectación del glande o el prepucio, siendo algo que hay que valorar en cada caso en particular. Se suele realizar seguimiento de los pacientes, ya que en un porcentaje pequeño de casos puede haber transformación maligna.
  • Tratamiento de la balanitis circinada: el tratamiento de elección son los corticoides tópicos, asociándose un tratamiento específico si se sospecha infección asociada. El tratamiento de la pareja es necesario cuando se sospecha ETS.
  • Tratamiento de la eritroplasia de Queyrat y enfermedad de Bowen: la escisión quirúrgica es el tratamiento recomendado, aunque en algunas ocasiones se puede optar por otros tratamientos alternativos. Es obligatorio realizar seguimiento, pues existe riesgo de recurrencia.
  • Tratamiento de la balanitis de Zoon: el tratamiento incluye medidas generales (medidas higiénicas), tratamiento médico (corticoides tópicos, antibióticos) y medidas quirúrgicas (circuncisión), a valorar en función de cada caso. Se puede realizar o no seguimiento, en función de lo que estime el médico especialista en cada caso.
  • Tratamiento de la balanitis por fármacos: es necesario eliminar el fármaco causante y, si la afectación es extensa o severa, se pueden administrar cremas hidratantes o corticoides tópicos sobre la lesión.
  • Tratamiento de la balanitis por agentes irritantes (alérgicas): hay que retirar el agente precipitante y, en función de cada caso, añadir durante algunos días cremas hidratantes o corticoides tópicos si se considera oportuno. De este modo se consigue disminuir la inflamación.

Cremas y Medicamento Para la Balanitis

 

Si es una infección lo que produce la balanitis, el médico puede recetarte una crema antimicótica, antibióticos o una crema esteroide suave.

  • Crema antimicótica: por lo general, se receta una crema de clotrimazol (por ejemplo, Canesten) para tratar la balanitis por cándida. Esta crema se debe aplicar dos veces por día hasta que se aplaquen los síntomas. También pueden recetarte Fluconazol, una tableta que se toma una vez como única dosis. Otra opción es que te receten Miconazol (Miconazol al 2% dos veces al día, a aplicar en el área afectada).

 

  • Antibióticos: por lo general, se receta flucloxacilina (por ejemplo, Floxapen) o eritromicina (por ejemplo, Erythrocin o Erythroped) para tratar la balanitis bacteriana. También podrían recetarte Azithromycin (tendrás que ver la dosificación con tu doctor de acuerdo a tu edad).

 

  • Crema esteroide: se puede recetar para ayudar a reducir la hinchazón
    Siempre debes leer el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento, y si tienes preguntas consulta al farmacéutico.

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